Cómo se desarrolla el masaje
Empezamos preguntándole qué le molesta, si tiene hinchazón y desde cuándo, y si toma alguna medicación o padece alguna enfermedad que haga desaconsejable el masaje.
Trabajamos con presión ligera y ritmo lento, mucho más suave que en un masaje clásico. Los movimientos siempre se dirigen hacia los ganglios linfáticos, donde se filtran los residuos.
Empezamos cerca de los ganglios y avanzamos hacia fuera, para que la linfa tenga por dónde salir. Por eso no comenzamos donde la hinchazón es mayor.
Después del masaje le recomendamos beber más de lo habitual, para que el cuerpo pueda eliminar lo que hemos puesto en movimiento.